lunes, 3 de octubre de 2011

Carisimi. Johah. Jephthah. Judicium Salomonis.

A continuación paso a traducir las notas a esta grabación de 1995 para el sello Meridian Records, que ha sido reeditado por Brilliant Classics al irrisorio precio de 3,95 euros. Lo compré hace algo más de un año, y no me canso de ponerlo. Los excepcionales intérpretes son el Gabrieli Consort and Players, dirigidos por Paul McCreesh.

"El principal cargo de Giacomo Carisimi en Roma fue el de maestro de capilla en el Colegio Jesuita Alemán, un puesto que mantuvo desde 1629 hasta su muerte en 1674. Además de música litúrgica para este colegio, Carisimi escribió mucha música profana, aunque hoy se le recuerda principalmente por sus oratorios. Estos trabajos fueron encargados por la Archicofradía de la Santísima Cruz, una hermandad de nobles. Cada viernes santo tenía lugar un servicio alitúrgico. Comenzaba con un salmo, seguido de un oratorio sobre un pasaje del Antiguo Testamento. Después un sermón y otro oratorio basado en los evangelios. Musicalmente, la semana santa era un tiempo especial en Roma. La ausencia de entretenimientos profanos conducía a una concentración en música sacra, en la viva imaginería y en el potente drama de las lecturas de la Pasión, dentro de una Santa Misa, adornada de música especialmente elegida. En los oratorios de Carisimi la narración es compartida por varias voces o grupos de voces; sin embargo, a menudo las voces individuales son llamadas a tomar papeles en el drama. Una vez que esta convención se comprende, un estilo musical relativamente sencillo asegura que cada historia se desarrolle con gran claridad y con un poderoso sentido dramático.

Los tres oratorios que se muestran en el disco fueron probablemente escritos antes de 1650 y presenta cada uno un episodio bíblico bien conocido; en realidad tienen mucho en común en su trama con los tradicionales temas de Pasión: sufrimiento, obediencia y redención. El genio de Carisimi en el retrato de la emoción humana, a menudo por medios simples, es frecuentemente aparente, como en la escena conmovedora entre el padre y el hijo en Jefté y en el diálogo ritual entre las dos mujeres del Juicio de Salomón. En Jefté, uno de los más largos oratorio de Carisimi, la historia se engarza como unas series de tablas, culminando en el lamento y coro final, que impresionó a Haendel profundamente. Jonás también se construye alrededor de un lamento, pero aquí el colorido de la historia le permite a Carisimi una aproximación más directa, con un coro excitante en la tormenta y varias interpelaciones de los marineros.

Parece muy probable que estos oratorios fueran interpretados como música de cámara, que es con una voz cantante por cada parte –el número y tipo de voces de los solistas se corresponde con los del coro. No está claro qué voz debía cantar cada sección, pero parece obvio que un cantante concreto debería ser asignado a los papeles principales. Las partes de alto son cantadas aquí por tenores altos. Los intervalos vocales del Juicio de Salomón son considerablemente más altos que en otros oratorios. No hay explicación escrita para ello; puede que se destinara a otra institución. Aquí se escucha un tono más bajo que en el tono escrito. La sección de continuo incluye arpa doble así como guitarrón y órgano y los instrumentos de la voz baja, en Jonás, sólo se completan con violines. No se han aplicado reglas rígidas, y en esta grabación, ciertos personajes se asocian a sonidos específicos del continuo.

Han sobrevivido muy pocos manuscritos de Carisimi y estos oratorios se conservan en varias copias, especialmente las de su alumno francés Charpentier. Ninguna fuente en especial se ha seguido en esta grabación; todas tienen diferentes lecturas, y diferentes fuentes permanecen con o sin parte instrumental. Jefté presenta problemas especiales al respecto, donde existen partes de violín, no hay usualmente obligato, sino que dobla la línea vocal. Se omiten partes en la grabación, pero como Jefté es el único oratorio de Carisimi sin sinfonía de apertura, una breve tocata para órgano de su contemporáneo romano, Frescobaldi, es la que suena allí como preludio (Tocata delante de la Madona, de los Fiori Musicali de 1635)".

Graham Dixon y Paul McCreesh 1986
Traducción macarrónica José Miguel López Carmona 2011

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